lunes, 31 de octubre de 2011

Mesa #18. Miércoles 20/04/2011 07:30

─¡Basilio! Muchacho, perdona que te moleste en tu desayuno, si no te importa me siento contigo… ¡Mozo! Un café bien cargadito.
─¡A la orden!
─Don Emilio, es un privilegio tomar mis churros con usted. Dígame, ¿qué se le ofrece?
─Voy a ser franco y directo, Basilio. Me duele porque eres como un hijo para mí pero te voy a despedir; ya sabes, la coyuntura y la crisis me obligan a recortar, las perspectivas no son nada halagüeñas. No pongas esa cara, muchacho, las crisis son un hervidero de oportunidades; momento para emprender. ¡Tienes todas mis bendiciones!
─Pero, ¿qué he hecho yo mal? Siempre he sido su empleado más fiel…
─La crisis, muchacho, no es nada personal.
─Ya. Ya veo… Pues, ¿sabe, Don Emilio?, quizás sea este el momento de serle yo también franco… Total, de perdidos al río y es usted un desagradecido… ¿Sabe qué? Le he estado sisando de la caja todos estos años; no lo podrá probar, pero bien que hice, viendo el panorama, viejo cabrón.
─Ja, ja, ja, Basilio, no te sulfures, ya lo sabemos, un auditor me avisó hace un tiempo, pero pensé que como te he pagado la mitad de lo que vale tu puesto, aún salgo ganando, ja, ja ja, tranquilo que no te enviaré a la policía…
─Ya. Ya veo… ¿Sabe? Me he estado follando a la urraca de su mujer; por el morbo, ya sabe, espero que se joda por cornudo, ¡hijo de puta!
─Basilio, si hay algo que me gusta más que el dinero, es ver a mi mujer follar con otro. ¿Recuerdas el gran espejo junto a la cama del dormitorio? Ahí detrás estaba yo con mi whisky de malta, grabadito te tengo y debo decirte que eres todo un toro, ja, ja, ja, aunque los hay mejores, ja, ja, ja…
─¡Mierda! Cabrón… Y… ¿a su hija Diana? ¿También me va a decir que me grababa? Follada hasta en el carnet del DYR… ¡Y una mierda para usted! Es mi coche, no hay cámaras, y su hija, que lo sepa, le odia.
─¿Mi hija? Diana es hija del anterior matrimonio de mi mujer, esa viciosa bastarda y yo no somos nada y me da igual, como si la secuestra Al-Quaeda y se la cepilla todo un comando de barbudos en el desierto el Chad… Ja, ja, ja, mira que no tengas ladillas, que ya no tienes seguro médico…
─La banca siempre gana, ¿verdad?
─La banca siempre gana, hijo…



©Juanjo Ruiz

domingo, 30 de octubre de 2011

Mesa #10. Sábado 10/08/2019 12:05

─Oye, ¿ese no es tu coche?
─Sí, ¿a que es bonito?
─Muy bonito, pero ese tipo te lo está robando.
─¿Ah sí? No te preocupes.
─¿Cómo?
─Dime un número del uno al nueve.
─El seis.
─Observa lo qué sucede tras pulsar este mando.
─¡Joder, tío! ¡Lo has desintegrado!
─Es el nuevo sistema antirobo que viene incorporado de serie. ¡Tendrías que haber visto lo que llega a hacer el número cuatro!
─¡Prefiero no saberlo!
─Oye, ¿te apetece otra tapita de calamares y una cerveza? ¡Invito yo!
─Gracias. Pero tu píllatela sin alcohol que has de conducir.
─Cierto... Eso me recuerda... Elige: ¿arriba, abajo, derecha o izquierda?

Mesa #07. Domingo 08/09/1991 10:11

─¿Y usted qué va a tomar?
─Un café americano, por favor.
─¿Y usted?
─Yo nada, gracias.
─¿La nada se la pongo en vaso largo, con hielo?

viernes, 28 de octubre de 2011

Mesa #10. Domingo 03/05/2009 12:55

─Así pues, hemos dividido la mesa en cuatro territorios. El mío es el más grande, puesto que estoy consumiendo más que vosotros. El territorio de Sergio es el más diminuto; sólo está tomado agua y encima de grifo. El vuestro es un territorio compartido ya que sois hermanos y también habéis compartido consumición. Y, por último, el de Juan Luis es el de tamaño mediano, ya que está tomando un bocadillo y una cerveza, pero no una tapa de croquetas como yo.
─Vale, de acuerdo. Puede que yo tenga el territorio más pequeño de toda la mesa pero la industria de la sal y el azúcar está justo en mi país así que si queréis beneficiaros de cualquiera de los dos elementos deberéis pagarme un impuesto por exportación.
─Pues, ahora que lo dices, yo tengo el aceite en mi territorio...
─¡Dirás en nuestro territorio!
─Perdona, guapetón, pero está justo detrás de la frontera de mi parte de mi mapa, aunque forme parte de nuestro territorio.
─Serás...
─¡Anda, si yo tengo las servilletas en el mío!
─Joder, pues yo seré el más grande pero me ha tocado un triste cenicero.
─Y un par de moscas.
─¿Eh?
─Sí, que tienes inmigrantes.
─Ja, ja, ja, ja... Es cierto. Pero cuando huelan el azúcar se van a ir directas a tu territorio y vas a tener que mantenerlas día y noche.
─Harts ei etz höz!
─¿Y ahora qué le pasa a tu hermano?
─¡Nada, que se me ha vuelto independentista!
─¿Y en qué idioma habla?
─No lo sé, ni yo mismo lo entiendo y eso que, a su pesar, aún es de mi país.
─¿Me pasáis el azúcar?
─Ya sabes que has de pagar por ello, ¿eh?
─¡Y una mierda! A que meto la mano y lo agarro por el forro de los cojones...
─Oye, eso sería tomado como una invasión en toda regla y por ello podría declararte la guerra.
─¡Serás cabrón!
─Tlùtz esánz gönitze humma!
─¡Tú, habla en cristiano que no se te entiende una puta mierda!
─Oye, no te metas con mi hermano por el simple hecho de que no le entiendas. ¡Que sepas que si le ofendes a él me ofendes a mí!
─¡Hey, qué haces?
─Expando mi territorio con mi botella de cerveza.
─Eso no es expandir, eso es invadir. Además, yo no te había hecho nada.
─Eso te pasa por ser tan pacífico. Además, ¡si juntamos nuestros territorios tendremos el trozo de mesa más grande!
─¡Y una mierda! Hey, quita el cenicero de mi frontera. ¡Vosotros, ayudadme que a este paso voy a quedarme sin mi zona!
─Yo te ayudo si no me cobras por el uso de las servilletas.
─Joder.. menudo capullo... Vale, de acuerdo...
─ Tú decides...
─¡Sí, sí, trato hecho!... ¡Pero haz algo ya!
─Ahí voy...
─¡Oye, qué haces arrojando agua en mi frontera?
─Mi presa se ha roto por culpa de un seísmo y ahora tienes inundaciones. ¡Huy, creo que se han ahogado tus croquetas!
─Señores...
─¡Eres un hijo de puta!
─Señores, por favor...
─¡Tú un dictador!
─¡Señores...!
─¡Me cago en tu muertos!
─¡SEÑORES...!
─Tunna soya ugga est!
─¡¡SEÑORES, PAREN DE PELEARSE DE UNA VEZ, COJONES!! ¿No ven que me están espantando al personal? Además, sepan que esta mesa es mía, la pague yo, con mi dinero... ¡Así que ya me están desembolsando lo que me deben o se van yendo al carajo con todo el puñetero cuento de sus mapitas y sus estúpidas guerras! ¡Ah, y el agua no es gratis!

Mesa #07. Jueves 01/07/1971 11:48

─¿Y usted, señora, qué va a tomar?
─Pues un gin-tonic con hielo y limón.

─¿Y él?
─ Yo un whisky doble, con hielo.
─Perdón, pero aquí no servimos bebidas alcohólicas a niños.
─¿Lo ves, María? ¡Ya te dije que no era buena idea afeitarme el bigote!

jueves, 27 de octubre de 2011

Mesa #14. Sábado 16/07/2011 14:12

─¡Atención, por favor! ¡A ver! ¿¡Pueden atenderme!? ¡Gracias! ¡Veamos: este es un test encargado por una empresa de estudios de alineación... Perdón, de tendencias psicológicas del inconsciente colectivo, ¡sí! ¡Es importante que en el test sean transparentes; en fin, que respondan con sinceridad! ¡El test que les voy a entregar tiene sólo una pregunta y respuestas infinitas! Es así... ¡La pregunta es! ¡Atención, por favor atiendan! ¡Graciiaas! ¡La pregunta es! ¿¡El enemigo íntimo preferido por los míos y por mí será!? Por ejemplo: Ratzinger, Mourinho, Aznar, Bakunin, Hitler, España, Portugal, E.T., Sandokán, Guardiola, Stalin, la princesa Leia, Catalunya, Tortosa, Ángela Merkel, la Duquesa de Alba, la Pantoja; en fin, lo que prefieran. ¡Se aceptarán un máximo de diez! ¡Adelante!
─¿Quiere tomar algo, señor?
─Un momento. ¡Sepan que con ellos podrán hacer lo que quieran! ¡Destruirlos, machacarlos, darles la vuelta, desmontarlos y volverlos a montar como si fueran kits de juguetes para después quemarlos! ¡Necesitamos conocerlos como sea! ¡Y sepan una cosa, la hoja jamás podrá quedar en blanco! ¡No me decepcionen, por favor! ¡Por muy “buenistas” que se crean seguro que odian a algún famoso, etnia o directamente a un país entero! ¡Y así conoceremos nuestro enemigo íntimo ideal! ¡Así será todo más fácil! ¡Gracias a todos!
─¿Quiere tomar algo?
─No, nada.
─Debe consumir.
─Lo que debo hacer es repartir el test.
─Si no consume no habrá test.
─Un café tímido.
─Voy.
─Tenga el test, tenga, tenga, el test, tenga, hola...

©Juanjo Díaz

Mesa #11. Jueves 07/08/1997 11:03

─Supongo que el maíz lo estarán plantando, el café a lo mejor recolectándolo y el cerdo aún estará vivo.

─Y las uvas del vino en la viña.

─Y la vaca pastará alegremente porque aún la tendrán que ordeñar.

─Y los platos los estarán fabricando, supongo.

─Y la cafetera aún será un proyecto.

─Y el agua surcará el manantial.

─Y... es un milagro que hayan puesto mesas y sillas.

─Nos van salir telarañas.

─¡Oiga! ¡Camareroo!

─¿Es a mí?

─¿Se acuerda de nosotros? Hace rato que le hemos pedido un café con leche, un croissant, un vaso de vino y un bocadillo de chorizo.

─Y un vaso de agua.

─No soy el camarero.

─Pero si a todo nos decía que sí.

─Es un tic, a todo digo que sí, y tenía prisa por ir al lavabo; y encima soy muy educado, y, y un poco tartatamudo y lelo, lo, lo siento.



©Juanjo Díaz

Mesa #10. Sábado 12/05/1972 03:30

─Señora, ¡que tenemos que cerrar!
─¡Ya he dicho mil veces que de aquí no nos levantamos hasta que el niño no se haya comido el bocadillo de tortilla!
─¡Mamá, es que no me gusta la tortillaaaaaaa! ¡Estoy cansado y quiero irme ya a casaaaaa!
─¡Tú come y calla!

Mesa #07. Sábado 16/09/1995 12:22

─Háblame de ti.
─Pues tengo veintidós años, vivo con mis padres, estudio en la universidad.
─¿Qué estudias?
─Farmacia.
─Vaya. Continúa.
─Vale... He tenido dos novios; nada serio, sólo rolletes de un mes como máximo.
─¿Por qué cortaste?, si es que puedo preguntártelo.
─No me llenaban como personas. Vamos , no es que vaya de exigente por la vida. Pero no todo es sexo e irse de fiesta. Que está muy bien, pero también existe de por medio el tema intelectual.
─Qué interesante. ¿Te gustan el arte y la música entonces?
─Mucho. Y la lectura, pasear por la playa, hacer excursiones, ir al cine o ver películas en el sofá de casa con mi pijama y tapadita con una mantita. Bueno, ¿y tú? ¿Qué puedes decirme de ti?
─Pues que somos bastante semejantes. También me gusta la naturaleza, el cine, la literatura, pero sobre todo la música.
─¿Qué clase de música?
─La verdad es que no le hago ascos a nada. Podría decir que la música es mi vida. Una constante.
─Entonces... ¿Es eso a lo que te dedicas?¿Eres disc-jockey?
─Bueno, no exactamente. Verás, es complicado... ¿Sabes cuando de repente tienes todo el día metida una tonadilla en la cabeza y no hay forma de sacártela?
─Sí.

─Pues... digamos que yo soy el responsable de ello.

Mesa #10. Viernes 12/05/1972 08:05

─Buenos días, señora, ¿qué les pongo?
─Para mí un bocadillo de sobrasada caliente y un Trinaranjus. Para el niño un bocadillo de tortilla y una gaseosa.
─¡Mamáaaaaaa, que no me gusta la tortillaaaaa!
─Hoy comes tortilla porque a mí me sale de las narices. Ya estoy harta de tantas puñetitas con la comida.
─Señora, si el niño no le apetece la tortilla podemos traerle otro bocadillo; aquí hacemos muchos, ricos y muy variados...
─¡Que no! El niño va a comer tortilla y no se va a levantar de la mesa hasta que se la haya comido.