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viernes, 2 de diciembre de 2011

Mesa #11. Domingo 17/01/1937 14:38

─¿De dónde sois?
─Yo italiano y él creo que búlgaro.
─¿Y usted?
─Soy inglés.
─¡Salud! ¡Salud!
─¡Salud! Os estáis haciendo un lío con el mapa.
─Estamos tratando de entenderlo, ¿sabe?
─En el frente deberemos trabajar con él y controlarlo. ¿Me entiende, señor inglés?
─Mi nombre es George.
─Francisco.
─Nikolay.
─¿A qué destacamento habéis ido a parar?
─Dinamita... ¡¡Pouuum!! Puentes... ¿Entiende, señor inglés?
─George.
─George, perdón.
─La nostra... Una vez ahí, la nostra missione será adentrarnos en territorio nacional y destruir los puentes que encontremos.
─Entiendo.
─¿Y la suya?
─Aún no tengo misión.
─¿Ah, no?
─No. Aún soy corresponsal, pero por poco tiempo. Ayer decidí hacer algo más; bueno, en realidad lo discutí con mi mujer. Así que esta mañana he decidido alistarme en el PCE. El problema es que se han ido a comer. ¿Qué hago?
─Pronti nel POUM, alístese en el POUM.
─¿Qué es el POUM?
─Creo que es el игра... partido Да? Trostkista, sí.
─È una scissione del partido comunista que ha terminado siendo anarquista.
─Me parece que tiene que ver con “на”... la CNT
─Ah.
─Vaya allí y alístese, “tenetevi pronti!” ¿Qué más da un partido qué otro? Ellos no cierran, siempre están.
─Lo importante es “да се помогне”... Ayudar, ¿no cree?
─Iré al POUM. ¿Vosotros en cuál estáis?
─Nos enrolamos en el partido comunista francés.
─El POUM está más cerca, andare laggiù y lo verá.
─A ver si logro superar los escombros. Fuck! ¡Salud y suerte!
─¡Salud!
─¡Salud, camarada!
─Broken glass! Shit!


Juanjo Díaz Tubert


martes, 25 de octubre de 2011

Mesa #07. Viernes 04/06/1976 11:16

─Así que quiere ser actriz.
─ Sí, he soñado con esto toda mi vida por eso he dejado el pueblo y me he venido a la gran ciudad para hacer una carrera en el mundo del espectáculo.
─Perfecto. ¿Y ha actuado con anterioridad?
─Bueno, sí, pero de pastorcilla en el belén viviente. No decía nada, sólo llevaba una oveja en los hombros. La muy marrana no hacía más que hacerse pis y caca encima de mí. Acabé dejándolo. No sé si le sirve pero también he trabajado en un bingo. Pero nunca cantando números, sólo repartiendo cartones. Muchos clientes me tenían de amuleto porque solía repartir mucha suerte. El problema es que las compañeras estaban llenas de celos y me hicieron la vida imposible. Al final me metieron en un lío y acabaron echándome...
─Vaya, qué lastima.
─¿Y usted es director de cine?
─Bueno, yo soy productor.
─¿Y eso qué es?
─Digamos que yo consigo las cosas que necesita el director para hacer una película.
─Vaya. ¡Entonces usted es muy importante!
─Lo soy.
─Qué suerte la mía. ¿Y usted ve que tengo posibilidades para poder triunfar?
─Por supuesto. Es joven, muy atractiva, con unos ojos preciosos...
─Oh, gracias, son como los de mi abuela.
─¿Sabe bailar?
─Bailar cómo... ¿Se refiere agarrado?
─No, baile moderno, como se hace ahora en las Boites.
─Bueno, sí, no se me da malamente. Aunque voy muy poco a esos sitios. Bueno, sólo he estado en una y había mucho ruido y no se podía hablar.
─No se preocupe.
─Oiga, ¿la película es un musical? Huy, a mí me encantan los musicales. He visto Siete Novias para Siete Hermanos unas seis veces...
─No, no se trata de un musical, pero sí hay escenas con baile.
─Ah, vaya... ¿Y en qué iba a consistir mi papel?
─Bueno, sería la mejor amiga de la protagonista. Las dos trabajan y viven juntas en un piso del centro.
─¿De qué trabajan?
─Son bailarinas.
─¿De ballet?
─No, algo así como las "gogós".
─¿Qué es eso?
─Unas bailarinas modernas como las de Londres...
─Ah...
─Su amiga tiene un novio, un galán, que la quiere mucho, pero que es un poco golfo.
─Como la mayoría de los chicos.
─Sólo los de ciudad.
─Qué se piensa... Los de campo también. Se lo digo yo que me he tenido que quitar a más de uno de encima.
─Bueno, pues el novio de su amiga, como ella no le hace mucho caso, se acaba fijando en su personaje, que es una chica mucho más liberal.
─¿Qué es eso de liberal?
─Más lanzada, sin reparos.
─Ah...
─Así que se acaba acostando con usted...
─¿Qué? ¿Acostando conmigo? ¡Oiga usted, a ver si se piensa que yo soy una pelandusca!
─¡Shhhhhhhhhh!... ¡No hace falta que grite! Eso sólo sucede en la película, no en la vida real...
─Ah, menos mal... ¡Porque yo quiero ser actriz, no una cualquiera!
─Bueno... Déjeme que le cuente. Él se acaba enamorando perdidamente de usted y un día su amiga los descubre en la cama, desnudos, haciendo el amor...
─¿Desnudos?¿Él y yo?
─Sí, claro. Es una película de destape que es lo que se vende ahora... Además usted tiene unos pechos muy bonitos...
─¡Pero será posible semejante insolente!
─Oiga... ¡Ayyyy...!
─¡Guarro! ¡Pervertido! ¡Degenerado!

─¡Pero déjeme ya de arrearme, caray...!
─¡Sucio! ¡Depravado!...
─¡Basta! Vamos a ver, usted me ha dicho que quiere ser actriz, ¿sí o no?
─Sí, pero...
─¡Pues sepa que tal y como está el panorama cinematográfico en este país, ahora, en estos instantes, si usted quiere trabajar delante de una cámara, va a tener que acabar por enseñar mucha carne!