─¡¡¡¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!!!!
─¡¡¡¡Jiiii, jiiiii, jiiiii!!!!
─¡AJA! ¡AJA! ¡AJA! ¡AJA!
─¡¡Jo, jo, jo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jo, ja, ja, ja, ja, ja!!!
─¡¡OJU!! ¡¡¡Juuuuu, ja, ja, ja, ja, ja, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, juuu!!!
─¡¡¡¡Jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jooooooo!!!!
─¡¡¡Aj!!! ¡¡¡¡Ajhhhh!!!! ¡¡¡Hostia!!!
─¡¡¡Oxtiies!!! ¡¡¡Oxtties!!!
─¡AJA! ¡AJA! ¡AJA! ¡AJA!
─¡¡Jo, jo, joo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jooo, ja, ja, ja, ja, jaa!!!
─¡¡¡Juuuujuuuuua, juuuuuuuu!!!
─¡¡¡Oxties!!!
─Si me tiro un pedo, me cagoooooo...
©Juanjo Díaz
martes, 29 de noviembre de 2011
Mesa #10. Martes 22/04/2014 22:51
─¿Cómo sé que es usted un buen pirómano?
─¿Usted se acuerda del incendio de los grandes almacenes La Paloma el día de Navidad?
─Sí
─Fui yo.
─Vaya, pues quedó todo hecho cenizas.
─Y cincuenta y siete muertos, diez niños entre ellos.
─Ya lo sabía...
─¿Y se acuerda del incendio de parque natural de Belladona?
─Sí, claro. Tardaron casi seis semanas en sofocarlo... ¿Fue usted?
─Por supuesto. ¿Acaso duda? Fue todo muy sencillo.
─Le felicito.
─Gracias.
─Bueno, a lo que iba. Como ya le dije claro por teléfono, necesito un encargo especial, algo que además usted va a disfrutar mucho.
─No me diga...
─Es un proyecto ambicioso. Digno del mejor entre los mejores.
─Pues entonces yo soy su hombre.
─Espero que sí.
─¿Y en qué consiste ese trabajo?
─De fuego, claro está, pero no se trata de quemar bosques, ni una casa, ni siquiera un grupo de ellas. Le estoy hablando de quemar una ciudad entera, esta ciudad, por supuesto.
─Suena muy excitante, sí. Sabe usted que eso va a costar muy caro, ¿verdad?
─No se preocupe por el dinero. Tengo y de sobra para ello. Además, cuente con el mejor material para arrasar kilómetros a la redonda.
─¡Hmmmmm! ¿Sabe? Ha conseguido no sólo emocionarme, sino también excitarme mucho. Ahora mismo tengo una enorme erección y muchas ganas de masturbarme.
─Vaya, que curioso. ¿Le suele suceder?
─Sólo cuando quemo cosas. Si me permite me voy al baño a meneármela.
─¿Y por qué no lo hace aquí?
─¿Aquí? ¿Está usted loco? ¿Qué se piensa, que soy un exhibicionista?
─No, hombre. Si se fija, en el café apenas hay gente y además nos tapa la columna. Sáquesela y no le dé apuro meneársela mientras hablamos. Si quiere le hablo de fuego para acrecentar su placer.
─¿No será usted...?
─¿Maricón? No, soy una persona normal. Además, voy a misa cada semana.
─No hable de iglesia que me “destrempo”.
─Huy, perdone. A lo que iba. Tengo a mi disposición todo tipo de explosivos: Trinitrotolueno, RDX, PENT, Nitrato de Amonio, ANFO, Amonal, TNP, Picrato Amónico, Tetranitrometano, HMX y C-4. Totalmente combinable con nafta para aviones, gasoleo y gasolina súper sin plomo. Todo eso es suyo si lo necesita.
─Siga... Siga... ¡Agghh!
─Bien, tengo planos de todos los edificios importantes de la ciudad, así como una llave maestra de cada uno de ellos. Le he traído estas gafas especiales. Cuando entre podrá ver las marcas que han dejado mis hombres para que usted ponga todas las cargas necesarias. Hemos modificado los contenidos de las mismas para que el fuego sea más virulento y se propague con mayor celeridad.
─¡Arggghhh... me gusta, sigaaa!
─Vaya, se está poniendo como una moto... Le he traído una muestra de nuestro producto estrella; es un explosivo gelatinoso cuya potencia destructora es superior a veinte bombas de Hiroshima. Se lo destapo para que pueda olerlo. Hágalo, sin miedo...
─¡Hmmmmmm...! ¡Ohhhh! ¡Eso huele a gloria! ¡Aggggh!
─Me gusta que le guste... Sepa que este sólo lo ha de colocar en el Ayuntamiento y en el Senado. Para el resto tiene un buen surtido de "petardos". Ah, hemos hecho un apaño para desviar el agua de las cloacas y los grifos y cambiarla por gasóleo. De esta forma el fuego llegará a todas las casas y causará el caos en el mismísimo cuerpo de bomberos. Va a ser muy divertido verles quemar cosas en vez de apagarlas. Va a ser como en ese libro... Vaya, ahora no recuerdo el nombre...
─Fahrenheit... cuatro... cinco... ¡Ohhhhh! Uuuno... ¡Argggh estoy a punto de coooorrermeee!
─Tenga, el servilletero, no vaya ahora usted a mancharme.
─¡Ahhhhhh...! ¡Joderrr! ¡Joderrr! ¡Cabrónnnnnnn! ¡Que me corroooo! ¡Ahhhhhhhhhhhhhhh!
─¡Ups! Por qué poco me ha ido... Bien, veo que le agrada la idea. En cuanto a los honorarios... No se preocupe, le pagaremos lo establecido más el veinte por ciento de pluses por cada edificio que quede convertido en polvo. Por los muertos también recibirá su parte; los vehículos y los heridos no cuentan. Somos generosos, pero no hermanitas de la caridad. ¿Qué me dice? ¿Trato hecho?
─Sí, por supuesto.
─No hace falta que me dé la mano. Ahora vaya al baño a acabar de limpiarse. No se preocupe. No pienso abandonarle. Seguiré estando aquí en cuanto regrese.
─¿Puedo hacerle una pregunta?
─Adelante, dispare, ¡ops, ja, ja, ja, ja! Creo que eso ya lo ha hecho y muy gustosamente por lo que he visto.
─Muy agudo... ¿Qué pretende usted ganar destruyendo todo esto?
─Clientes. Muchos y poderosos. Todos ellos esparcidos por el mundo.
─¿Usted se acuerda del incendio de los grandes almacenes La Paloma el día de Navidad?
─Sí
─Fui yo.
─Vaya, pues quedó todo hecho cenizas.
─Y cincuenta y siete muertos, diez niños entre ellos.
─Ya lo sabía...
─¿Y se acuerda del incendio de parque natural de Belladona?
─Sí, claro. Tardaron casi seis semanas en sofocarlo... ¿Fue usted?
─Por supuesto. ¿Acaso duda? Fue todo muy sencillo.
─Le felicito.
─Gracias.
─Bueno, a lo que iba. Como ya le dije claro por teléfono, necesito un encargo especial, algo que además usted va a disfrutar mucho.
─No me diga...
─Es un proyecto ambicioso. Digno del mejor entre los mejores.
─Pues entonces yo soy su hombre.
─Espero que sí.
─¿Y en qué consiste ese trabajo?
─De fuego, claro está, pero no se trata de quemar bosques, ni una casa, ni siquiera un grupo de ellas. Le estoy hablando de quemar una ciudad entera, esta ciudad, por supuesto.
─Suena muy excitante, sí. Sabe usted que eso va a costar muy caro, ¿verdad?
─No se preocupe por el dinero. Tengo y de sobra para ello. Además, cuente con el mejor material para arrasar kilómetros a la redonda.
─¡Hmmmmm! ¿Sabe? Ha conseguido no sólo emocionarme, sino también excitarme mucho. Ahora mismo tengo una enorme erección y muchas ganas de masturbarme.
─Vaya, que curioso. ¿Le suele suceder?
─Sólo cuando quemo cosas. Si me permite me voy al baño a meneármela.
─¿Y por qué no lo hace aquí?
─¿Aquí? ¿Está usted loco? ¿Qué se piensa, que soy un exhibicionista?
─No, hombre. Si se fija, en el café apenas hay gente y además nos tapa la columna. Sáquesela y no le dé apuro meneársela mientras hablamos. Si quiere le hablo de fuego para acrecentar su placer.
─¿No será usted...?
─¿Maricón? No, soy una persona normal. Además, voy a misa cada semana.
─No hable de iglesia que me “destrempo”.
─Huy, perdone. A lo que iba. Tengo a mi disposición todo tipo de explosivos: Trinitrotolueno, RDX, PENT, Nitrato de Amonio, ANFO, Amonal, TNP, Picrato Amónico, Tetranitrometano, HMX y C-4. Totalmente combinable con nafta para aviones, gasoleo y gasolina súper sin plomo. Todo eso es suyo si lo necesita.
─Siga... Siga... ¡Agghh!
─Bien, tengo planos de todos los edificios importantes de la ciudad, así como una llave maestra de cada uno de ellos. Le he traído estas gafas especiales. Cuando entre podrá ver las marcas que han dejado mis hombres para que usted ponga todas las cargas necesarias. Hemos modificado los contenidos de las mismas para que el fuego sea más virulento y se propague con mayor celeridad.
─¡Arggghhh... me gusta, sigaaa!
─Vaya, se está poniendo como una moto... Le he traído una muestra de nuestro producto estrella; es un explosivo gelatinoso cuya potencia destructora es superior a veinte bombas de Hiroshima. Se lo destapo para que pueda olerlo. Hágalo, sin miedo...
─¡Hmmmmmm...! ¡Ohhhh! ¡Eso huele a gloria! ¡Aggggh!
─Me gusta que le guste... Sepa que este sólo lo ha de colocar en el Ayuntamiento y en el Senado. Para el resto tiene un buen surtido de "petardos". Ah, hemos hecho un apaño para desviar el agua de las cloacas y los grifos y cambiarla por gasóleo. De esta forma el fuego llegará a todas las casas y causará el caos en el mismísimo cuerpo de bomberos. Va a ser muy divertido verles quemar cosas en vez de apagarlas. Va a ser como en ese libro... Vaya, ahora no recuerdo el nombre...
─Fahrenheit... cuatro... cinco... ¡Ohhhhh! Uuuno... ¡Argggh estoy a punto de coooorrermeee!
─Tenga, el servilletero, no vaya ahora usted a mancharme.
─¡Ahhhhhh...! ¡Joderrr! ¡Joderrr! ¡Cabrónnnnnnn! ¡Que me corroooo! ¡Ahhhhhhhhhhhhhhh!
─¡Ups! Por qué poco me ha ido... Bien, veo que le agrada la idea. En cuanto a los honorarios... No se preocupe, le pagaremos lo establecido más el veinte por ciento de pluses por cada edificio que quede convertido en polvo. Por los muertos también recibirá su parte; los vehículos y los heridos no cuentan. Somos generosos, pero no hermanitas de la caridad. ¿Qué me dice? ¿Trato hecho?
─Sí, por supuesto.
─No hace falta que me dé la mano. Ahora vaya al baño a acabar de limpiarse. No se preocupe. No pienso abandonarle. Seguiré estando aquí en cuanto regrese.
─¿Puedo hacerle una pregunta?
─Adelante, dispare, ¡ops, ja, ja, ja, ja! Creo que eso ya lo ha hecho y muy gustosamente por lo que he visto.
─Muy agudo... ¿Qué pretende usted ganar destruyendo todo esto?
─Clientes. Muchos y poderosos. Todos ellos esparcidos por el mundo.
Mesa #20. Domingo 31/05/1987 23:51
—Lo tengo todo bien planeado, es un buen golpe, nos vamos a llevar parné del bueno por la jeró, sin tirar de cacharra y ni picos ni guindillas que nos muerdan. Se acabó sirlar a los julais.
—Qué grande eres, Bellaco, tocas todos los registros, eres un randa de puta madre, nos vamos a levantar este flus en un pis pas.
—Escucha, Huevete, tú haces de posta en el buga, la pipa en los pantalones guardada que no te guinde la madera y si eso me das el agua, el palo lo pego yo con mis cojones, encalomo la cosa y luego nos repartimos el napo que es to colorao, y nada de canguelo que eres un bujarrón.
—¡Nooooooooo! ¡Ese murcio campeón! Y yo que pensaba que eras un yonqui sirlero robaviejas... ¡Oyes! Tanta priva voy a mear, ahora vuelvo, ¿eh?
(...)
—¡Eh! ¡Camarero, mierda! ¿El tipo que estaba aquí conmigo? ¿DÓNDE ESTÁ? ¡Joder, mi cartera y mi chupa! ¡Sañero piquero HIJOPUTAAAAAAAAAAAAAAAA!
Mesa #05. Lunes 05/06/1995 20:50
—Mari, ¿has visto a ésos? Los de la mesa del fondo.
—¿Los que no paran de reírse?
—Sí, los mismos.
—Son gilipollas.
—Y tú una amargada.
—Se habrán comido un ácido.
—O acaban de salir de una sesión de risoterapia.
—O han estado toda la noche sin dormir y con el cansancio les da la risa...
—O se han fumado un porro de marihuana.
—Eso es como lo del ácido, no vale. Di otra cosa...
—¡Ah, que ahora estamos jugando?
—¿Y por qué no?
—A ver... Ya sé, te han visto la cara.
—Muy gracioso... ¿No será que te han visto el culo a ti?
—Eso no vale, es lo mismo ver mi culo que ver tu cara...
—¡Ja, ja, ja, ja, ja!
─¡¡¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!!!
─¡¡¡Jiiii, jiiiii, jiiiii!!!
─¡¡Jo, jo, jo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jo, ja, ja, ja, ja, ja!!!
─¡¡¡Juaaaaaa, ja, ja, ja, ja, ja, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, juuu!!!
─¡¡¡Jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jooooooo!!!
─¡¡Jo, jo, joo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jooo, ja, ja, ja, ja, jaa!!!
─¡¡¡Juuuujuuuuua, juuuuuuuu!!!
─¡¡¡Oxties!!! ¡Esto es contagioso!
Mesa #14. Lunes 05/06/1995 22:50
─¡¡¡¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!!!!!
─¡¡¡¡Jiiii, jiiiii, jiiiii!!!!
─¡AJA! AJA! AJA! AJA!
─¡¡Jo, jo, jo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jo, ja, ja, ja, ja, ja!!!
─¡OJU!! ¡¡¡Juuuuu ja, ja, ja, ja, ja, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, juuu!!!
─¡¡¡¡Jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jooooooo!!!!
─¡¡¡Aj!!! ¡¡¡¡Ajhhhh!!!! ¡¡¡Hostia!!!!
─¡¡¡Oxtiies!!! ¡¡¡Oxtties!!!!
─¡AJA! ¡AJA! ¡AJA! ¡AJA!
─¡¡Jo, jo, joo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jooo, ja, ja, ja, ja, jaa!!!
─¡¡¡Juuuujuuuuua, juuuuuuuu!!!
─¡¡¡Oxties!!!
─El libro de reclamaciones. Tuuuuu, tuuuuu... Me dan el liibroo de reclamaciooneees, poor faavooor!!!
©Juanjo Díaz
─¡¡¡¡Jiiii, jiiiii, jiiiii!!!!
─¡AJA! AJA! AJA! AJA!
─¡¡Jo, jo, jo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jo, ja, ja, ja, ja, ja!!!
─¡OJU!! ¡¡¡Juuuuu ja, ja, ja, ja, ja, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, juuu!!!
─¡¡¡¡Jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jooooooo!!!!
─¡¡¡Aj!!! ¡¡¡¡Ajhhhh!!!! ¡¡¡Hostia!!!!
─¡¡¡Oxtiies!!! ¡¡¡Oxtties!!!!
─¡AJA! ¡AJA! ¡AJA! ¡AJA!
─¡¡Jo, jo, joo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jooo, ja, ja, ja, ja, jaa!!!
─¡¡¡Juuuujuuuuua, juuuuuuuu!!!
─¡¡¡Oxties!!!
─El libro de reclamaciones. Tuuuuu, tuuuuu... Me dan el liibroo de reclamaciooneees, poor faavooor!!!
©Juanjo Díaz
Mesa #07. Lunes 19/10/2009 15:21
─¡Jo tías vengo super acongojada...! ¡No os vais a creer lo que me acaba de pasar!
─¡Wuaaaala tío sí, se te ve muy mala cara¡!
─Anda siéntate con nosotras y tómate un “aguas”. ¿Qué te ha pasado?
─Eso ¡No nos tengas en ascuas!
─Pues no veas tías ¿os acordáis del pavo ese que conocí el sábado en la discoteca?
─¿Ese tan guapo con el que te fuisteis en su descapotable?
─¿El del cinturon Dolce & Gabbana?
─Sí, tías ese. Pues veras, esta mañana se ha presentado en mi trabajo a decirme que ya no quiere salir conmigo, que lo nuestro fue pasajero y que espera que seamos muy buenos amigos.
─ !Wuaaaaaala¡ ¡Muy fueeeeerte tío!
─Lo más.
─Ya os digo. Estaba tan flipada con la situación que no pude reaccionar. No me dio tiempo de decirle que aquella no era la mejor forma de cortar una relación tan especial ¿Qué se había pensado? ¡Por lo menos, si quería cortar conmigo, que hubiese tenido la dignidad de decírmelo con un mensaje por el móvil!
─¡Wuaaaala tío sí, se te ve muy mala cara¡!
─Anda siéntate con nosotras y tómate un “aguas”. ¿Qué te ha pasado?
─Eso ¡No nos tengas en ascuas!
─Pues no veas tías ¿os acordáis del pavo ese que conocí el sábado en la discoteca?
─¿Ese tan guapo con el que te fuisteis en su descapotable?
─¿El del cinturon Dolce & Gabbana?
─Sí, tías ese. Pues veras, esta mañana se ha presentado en mi trabajo a decirme que ya no quiere salir conmigo, que lo nuestro fue pasajero y que espera que seamos muy buenos amigos.
─ !Wuaaaaaala¡ ¡Muy fueeeeerte tío!
─Lo más.
─Ya os digo. Estaba tan flipada con la situación que no pude reaccionar. No me dio tiempo de decirle que aquella no era la mejor forma de cortar una relación tan especial ¿Qué se había pensado? ¡Por lo menos, si quería cortar conmigo, que hubiese tenido la dignidad de decírmelo con un mensaje por el móvil!
Mesa #14. Lunes 05/06/1995 21:50
─¡¡¡¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!!!!!
─¡¡¡¡Jiiii, jiiiii, jiiiii!!!!
─¡AJA! AJA! AJA! AJA!
─¡¡Jo, jo, jo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jo, ja, ja, ja, ja, ja!!!
─¡OJU!! ¡¡¡Juuuuu ja, ja, ja, ja, ja, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, juuu!!!
─¡¡¡¡Jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jooooooo!!!!
─¡¡¡Aj!!! ¡¡¡¡Ajhhhh!!!! ¡¡¡Hostia!!!!
─¡¡¡Oxtiies!!! ¡¡¡Oxtties!!!!
─¡AJA! ¡AJA! ¡AJA! ¡AJA!
─¡¡Jo, jo, joo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jooo, ja, ja, ja, ja, jaa!!!
─¡¡¡Juuuujuuuuua, juuuuuuuu!!!
─¡¡¡Oxties!!!
─¡Qué me cagooo! ¡Qué lloroooo! ¡No pueo, no pueo, no pueo!!!
©Juanjo Díaz
─¡¡¡¡Jiiii, jiiiii, jiiiii!!!!
─¡AJA! AJA! AJA! AJA!
─¡¡Jo, jo, jo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jo, ja, ja, ja, ja, ja!!!
─¡OJU!! ¡¡¡Juuuuu ja, ja, ja, ja, ja, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, juuu!!!
─¡¡¡¡Jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jooooooo!!!!
─¡¡¡Aj!!! ¡¡¡¡Ajhhhh!!!! ¡¡¡Hostia!!!!
─¡¡¡Oxtiies!!! ¡¡¡Oxtties!!!!
─¡AJA! ¡AJA! ¡AJA! ¡AJA!
─¡¡Jo, jo, joo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jooo, ja, ja, ja, ja, jaa!!!
─¡¡¡Juuuujuuuuua, juuuuuuuu!!!
─¡¡¡Oxties!!!
─¡Qué me cagooo! ¡Qué lloroooo! ¡No pueo, no pueo, no pueo!!!
©Juanjo Díaz
Mesa #10. Jueves 13/07/1995 19:32
─¿Me perdonas?
─Te perdono.
─¿Y por qué me perdonas?
─Pues ahora que lo dices, no lo sé... ¿Crees que debería enviarte a la puta mierda?
─¿Me lo merezco?
─¿Tú qué crees?
─Pues sí, mucho, pero yo te perdono y si tú no me perdonas serás un necio y una basura y la gente se reirá de ti, te odiarán y acabarán sintiendo compasión por mí, aunque haya sido yo quien te haya hecho las mil y una perrerías...
─Vale, pues entonces te perdono.
─Gracias. ¿sabes? te amo mucho. Por cierto, hoy no me esperes despierto que he quedado con uno para darme un revolcón y después reírnos de tu cara.
─Descuida mi vida, dejaré la luz del recibidor encendida no sea que te tropieces con el mueble de la entrada y te hagas daño en el pie.
─¡Qué bueno eres! ¡Te amo!
─¡No, yo te amo mucho más! Ya sabes que sin ti soy una sombra en la oscuridad.
─Te perdono.
─¿Y por qué me perdonas?
─Pues ahora que lo dices, no lo sé... ¿Crees que debería enviarte a la puta mierda?
─¿Me lo merezco?
─¿Tú qué crees?
─Pues sí, mucho, pero yo te perdono y si tú no me perdonas serás un necio y una basura y la gente se reirá de ti, te odiarán y acabarán sintiendo compasión por mí, aunque haya sido yo quien te haya hecho las mil y una perrerías...
─Vale, pues entonces te perdono.
─Gracias. ¿sabes? te amo mucho. Por cierto, hoy no me esperes despierto que he quedado con uno para darme un revolcón y después reírnos de tu cara.
─Descuida mi vida, dejaré la luz del recibidor encendida no sea que te tropieces con el mueble de la entrada y te hagas daño en el pie.
─¡Qué bueno eres! ¡Te amo!
─¡No, yo te amo mucho más! Ya sabes que sin ti soy una sombra en la oscuridad.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Mesa #14. Lunes 05/06/1995 20:50
─¡¡¡¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!!!!!
─¡¡¡¡Jiiii, jiiiii, jiiiii!!!!
─¡AJA! ¡AJA! ¡AJA! ¡AJA!
─¡¡Jo, jo, jo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jo, ja, ja, ja, ja, ja!!!
─¡¡OJU!! ¡¡¡Juuuuu, ja, ja, ja, ja, ja, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, juuu!!!
─¡¡¡¡Jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jooooooo!!!!
─¡¡¡Aj!!! ¡¡¡¡Ajhhhh!!!! ¡¡¡Hostia!!!
─¡¡¡Oxtiies!!! ¡¡¡Oxtties!!!
─¡AJA! ¡AJA! ¡AJA! ¡AJA!
─¡¡Jo, jo, joo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jooo, ja, ja, ja, ja, jaa!!!
─¡¡¡Juuuujuuuuua, juuuuuuuu!!!
─¡¡¡Oxties!!!
─¿Les paso el orinal con agujeros?
©Juanjo Díaz
─¡¡¡¡Jiiii, jiiiii, jiiiii!!!!
─¡AJA! ¡AJA! ¡AJA! ¡AJA!
─¡¡Jo, jo, jo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jo, ja, ja, ja, ja, ja!!!
─¡¡OJU!! ¡¡¡Juuuuu, ja, ja, ja, ja, ja, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, ju, juuu!!!
─¡¡¡¡Jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jo, jooooooo!!!!
─¡¡¡Aj!!! ¡¡¡¡Ajhhhh!!!! ¡¡¡Hostia!!!
─¡¡¡Oxtiies!!! ¡¡¡Oxtties!!!
─¡AJA! ¡AJA! ¡AJA! ¡AJA!
─¡¡Jo, jo, joo, jo, joooo!!
─¡¡¡Je, je, je, je, je, je, ja, ja, ja, ja, je, ji, ji, jooo, ja, ja, ja, ja, jaa!!!
─¡¡¡Juuuujuuuuua, juuuuuuuu!!!
─¡¡¡Oxties!!!
─¿Les paso el orinal con agujeros?
©Juanjo Díaz
Mesa #10. Domingo 11/12/1983 22:40
─¡Eres una puta yonqui!
─¡Es que me tienes enganchao!─¡Pues te voy a dejar!
─¡No, que me entra el mono y me pongo mu chunga!
─No sé qué voy a hacer contigo...
─Darme más de ti...
─La culpa es mía, ya te dije que soy muy tóxico...
─Ya, y yo mu vulnerable...
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